Entradas

Mostrando entradas de 2026

Confidencias

Imagen
  Para Ascen, donde quiera que estés Acabo de recibir una de las pocas cartas que todavía llegan por correo. Es del Ministerio del Interior; descarto que sea una multa porque ahora casi no conduzco y me digo que será la actualización de las pensiones. Cojo el abrecartas y mientras el metal rasga el papel, lo recuerdo. Nos reuníamos todas las mañanas a eso de las doce. La correspondencia, siempre muy abundante, ya había llegado, y armadas con un abrecartas nos sentábamos a distribuirla por asunto. Los pedidos a la izquierda, las facturas a la derecha, las consultas técnicas en el centro, y así sucesivamente. Una vez finalizada la clasificación, nos dirigíamos al casillero central para colocar cada grupo de cartas en el departamento pertinente. Aunque hacía poco que nos conocíamos, esa rutina se convirtió en un momento propicio para las confidencias. El abrecartas se movía al ritmo de nuestra charla, que podía ser tan variada como imprevisible. Las conversaciones versaban sobre t...

Los peligros de la curiosidad

Imagen
  Voy a tratar de explicarle los hechos de la forma más detallada posible. Verá usted: me tenía intrigada, claro que lo estaba. Porque todas las noches, exceptuando el fin de semana, se encerraba en el estudio, según él, para trabajar en su tesis doctoral sobre la reproducción de los caballitos de mar; y aunque Jacinto es biólogo, a mí me parecía un tanto sospechoso. Decía que necesitaba aislarse y yo lo respetaba, hasta cierto punto, claro. Más de una vez, cogía un vaso, lo apoyaba en la pared del despacho para ver si conseguía oír alguna conversación indiscreta. No sirvió de nada, no hablaba con nadie, lo máximo que llegué a escuchar una vez fue un par de suspiros. Al día siguiente, con la excusa de hacer limpieza, entré en la habitación para ver si así encontraba alguna pista interesante. Nada, no había papeles emborronados o hechos trizas, ni tan siquiera libros de biología, nada de nada. Solo quedaba su PC, que me miraba desafiante desde el escritorio. No pude evitar la...