Desayunando

Isla Barú, Cartagena de Indias, Colombia Claudia mira a su alrededor con cara de aburrimiento mientras espera que Roberto, su marido, regrese del bufet libre. Y, de nuevo, aparece la mujer de blanco. Es la tercera vez que la ve pasar; ahora, con unos vasos de zumo. Claudia no puede evitar seguirla con la mirada. Lleva un vestido largo, semitransparente, que dejar ver perfectamente su esbelta figura y su mínimo bikini. Se dirige a una mesa, donde la espera un hombre con dos niños pequeños. —¿La has visto? —dice cuando ve acercarse a su marido. —¿Que si he visto qué? —responde Roberto distraídamente. —No qué, más bien quién. ¿A quién va a ser? A la engreída esa del traje blanco abierto hasta el ombligo. Roberto, aunque ya sabe a quién se refiere, disimula, se gira y mira en torno suyo. El restaurante del hotel es grande y está a rebosar. Aún así no tarda en volver a ver a la llamativa mujer que ha atraído la atención de su esposa. —¡Vaya bellezón! —¡Pod...